Tercera posición desmanada

August 15, 2011

Vía Grafiti, vía presidenta de mi rama femenina evocativa: Pato Damiano.

Efecto Santa Fe

July 25, 2011

Dice Lopecito que la imagen retrata a una de mis manos haciendo el pase mágico urnal, ayer mismo, en las cercanías del centro de cómputos de Santa Fe. Ahora, al menos, pueden considerar tenerle Fe al Sr. Diablo. Hasta el fracaso, siempre.

No hay como un buen Papa para la causa del Averno.

Excelentísimo Sr. Diablo

El entonces arzobispo Stepinac se convirtió en un estrecho colaborador de aquel régimen genocida, ocupando además el puesto de Vicario General de las milicias ustashis, desde donde alentó la conversión forzada de miles de serbios ortodoxos al catolicismo. Hoy son abundantes los testimonios que ponen en evidencia aquella criminal colaboración que hizo posible, por ejemplo, que los monjes franciscanos que dirigían el campo de concentración de Jasenovac, acabaran con la vida de más de 100.000 serbios y judíos. Durante ese período las milicias ustashis situaban a los serbios de religión ortodoxa ante la opción de o “convertirse” al catolicismo o ser liquidados físicamente. Gracias a esa “piadosa” disyuntiva miles de serbios se vieron impelidos a “abrazar” la religión católica.

Los historiadores de esa época recuerdan como el arzobispo de Sarajevo Ivan Zaric y el monje franciscano Široki Brijeg comandaron los escuadrones Ustacha y saquearon sistemáticamente a los serbios enviando a las arcas del Vaticano unos US$ 80.000.000 que se cobraron con la muerte de unas 300.000 personas serbias. Los sacerdotes católicos desempeñaron un papel relevante tanto en la dirección de las tropas ustachis como en los campos de concentración. Sólo unos pocos sacerdotes colaboraron con los partisanos contra el régimen de Palevic y los ocupantes nazis.

Tras la derrota del régimen del poglavnik Palevic y de los ocupantes nazis por los guerrilleros de Tito, Stepinac fue detenido y acusado por las autoridades yugoslavas de colaboracionismo con las fuerzas de ocupación nazis, de su estrecha relación con las milicias ustashis, de la conversión forzosa de serbios ortodoxos al catolicismo a punta de pistola y de alta traición a la patria. Durante el juicio Stepinac mantuvo que las “conversiones religiosas” se realizaron de forma voluntaria y que él personalmente nunca había sido ustashi.

No obstante, la fiscalía, con gran abundancia de dramáticos testimonios, desmontó cada uno de sus argumentos. Alojzije Stepinac  fue finalmente condenado a 16 años de prisión. Stepinac fue elevado al cardenalato por Pio XII y beatificado por Juan Pablo II. El sanguinario dictador Ante Palevic, con el que Stepinac había colaborado estrechamente, corrió con más suerte que el entonces arzobispo.

A través de las redes vaticanas pudo eludir la justicia de su país y huir a la Argentina del general Perón, donde fue descubierto por los servicios secretos yugoslavos, que pretendieron acabar con su vida. De allí escapó y encontró un refugio seguro en la España de Franco, donde permaneció hasta su muerte, acaecida en el año 1959. En realidad, el “encuentro” entre Joseph Ratzinger y Alojzije Stepinac no debe extrañar a nadie.

Ambos militaron políticamente en el mismo tipo de organizaciones fascistas y compartieron idéntica ideología en un tiempo en el que el futuro de la humanidad estuvo gravemente amenazado. Se ha tratado, pues, solo de un encuentro entre viejos camaradas.

El origen de la cita, aquí.

Sí, fanáticos existen. Pero que un laureado escritor argentino adhiera a mi noble causa infernal es un dato no menor: para los escépticos estoy lívido, norepizando todo, de a poco. Como la humedad que sube por los cimientos de la patria. Cuando llegue al techo el cielo será eternamente celeste, y los querubines tocarán bombos para solaz de mi pueblo descamisado.

¿De qué te reís?

March 23, 2011

-General, yo soy el único. Nadie podrá cuidar de su sombra como yo.

-Lo sé, López, lo sé. Pasa que cualquier cabo se cree con derecho a fundar comisarías.

La escuela norepista

March 13, 2011

Mandé a Lopecito para que le enseñe cómo norepizar al pueblo libio. Pero la historia se comporta de manera impredecible, y es tan ingrata…

(Foto vía Pato Damiano, una fémina de la primera hora)